La busqueda (XIX)

La llamada de teléfono le sobresaltó. Jarque descolgó el teléfono gruñendo por haber sido despertado. -¿Tienes alguna información nueva sobre el asesinato de mi hija?- Desde que habían llegado a España no habían tenido noticias de Vargas ni su abogado. -Hemos vuelto al principio. -¿Cómo que al principio? ¿dónde estás? -En casa, en Cádiz, quieroSigue leyendo «La busqueda (XIX)»

La primavera la sangre altera

Es cierto. La primavera altera ánimos y estados. Entontece los sentidos y enfada al tranquilo. Y yo lo soy, un ser tranquilo, casi inalterable. Sonriente, monocorde y feliz con la vida que me toca. Independiente, singel, se dice ahora, y a mucha honra. Pero empiezo a hartarme. No puedo más. Esto tiene que llegar aSigue leyendo «La primavera la sangre altera»