Hoy he estado sentando en una mesa con alguien con el que jamás pensé sentarme. No es que haya cumplido un sueño. No. Más bien sería una pesadilla. Hoy he tenido en mi mesa a Enrique del Pozo. Esa diva del Crónicas Marcianas que alegró nuestra infancia con canciones como CocoGuagua, acompañado de la desaparecidaSigue leyendo «Kike del Pozo»
Archivo del autor: Javi Fornell
Yo fui casi Milla Jovovich
Me he puesto a régimen muchas veces en mi vida. Unas veces porque, con 17 añitos, uno quiere ligar en las noches de Conil. Otras por imposición paterna. Y otras por salud. Como ahora. Intenté jugar al fútbol con mi sobrino (de 7 añitos) y no fui capaz. Y no porque el niño sea buenoSigue leyendo «Yo fui casi Milla Jovovich»
¿Se nota?
El Negro era peculiar, cuando menos. Podría contar mil historias de él y casi ninguna resultaría creíble. Por muy ciertas que sean. Aun recuerdo con risas el día que nos examinamos de Historia Antigua. Coincidió con la feria de El Puerto de Santa María, y el Negro estaba en aquella época enamoradito de una chicaSigue leyendo «¿Se nota?»
Soneto 49. Por Luciana Souza
Es hoy: todo el ayer se fue cayendoentre dedos de luz y ojos de sueño,mañana llegará con pasos verdes:nadie detiene el río de la aurora. Nadie detiene el río de tus manos,los ojos de tu sueño, bienamada,eres temblor del tiempo que transcurreentre luz vertical y sol sombrío, y el cielo cierra sobre ti sus alasllevándoteSigue leyendo «Soneto 49. Por Luciana Souza»
En pocas palabras
Los colegas son como los sueños, desaparecen a la luz del día Anónimo gaditano
Los fantasmas no existen
La puerta se abrió, sí, pero no por nuestras ganas de huir de los fantasmas. La realidad era más común, menos exotérica: el padre de Damian había acudido en nuestro auxilio al escuchar los gritos: -Juanito, te has pasado. Estos críos van estar sin dormir días. Y Juanito, que como se habrán imaginado era elSigue leyendo «Los fantasmas no existen»
La ouija
¿Han hecho ouija alguna vez?. Yo sí. Fue en Las Calas, en el garaje del primo de mi primo. Que también era mi amigo. La noche anterior lo habíamos hablado, entre juegos. Y el hermano mayor de Damian dijo que nos ayudaría. A la noche siguiente fuimos todos deseando saber que era aquello: Damian, miSigue leyendo «La ouija»
Anastasia
Anastasia era la joven heredera de un viejo magnate. Una niña rica desaparecida sin dejar más rastro que el dolor en el corazón de su padre. Buscada por todo el mundo, solo unos pocos tuvieron la fortuna de encontrarla. Fue en una gran ciudad, no importa su nombre. En una calle de un barrio cualquiera.Sigue leyendo «Anastasia»
Fantasmas
No sé a ustedes, pero a mí la muerte me resulta divertida. Acogedora, incluso. Alguna vez he pensado que se debe al hecho de ser católico –ya saben, creo en la vida eterna y en la resurrección de la carne- pero al ver a gente de mi entorno me doy cuenta de que no esSigue leyendo «Fantasmas»
Caballeros toledanos
Los cuatro jóvenes cruzaron la estrecha callejuela cubierta de niebla. Sus rostros mostraban la fatiga de un duro día, y la satisfacción del resultado conocido. Reían alegremente, hablando con voces fuertes que rompían la tranquilidad toledana. Los rostros de aquellos con los que se cruzaban se giraban hacia ellos, observando sus extrañas maneras, sus ropasSigue leyendo «Caballeros toledanos»