Hoy me he cruzado con una de esas personas que se ha compartido en mito dentro de la ciudad. Uno de esos hombres que, por culpa de la mísera vida, se ha visto abocado a una vejez casi en la calle. Kid Betún fue boxeador en su juventud y hoy vive en la ciudad trabajando de limpia botas, el mismo trabajo que le dio su nombre de guerra en el boxeo. «El que da recibe y el que recibe, da», repite el ex-boxeador una y otra vez. Y esa filosofía de vida la ha llevado a su nuevo estado. Hoy lo he encontrado pidiendo en un bar, algo que nunca antes le había visto y no he podido más que darle algo. Este hombre, que siempre ha luchado en su vida, parece haber perdido una batalla más. “No se puede trabajar con este tiempo”, me ha dicho antes de darme las gracias.La huida hacia adelante lo impulsó a viajar por todo el mundo y acabó alistándose como voluntario en la Legión Extranjera. En Las Palmas de Gran Canaria, e casó y tuvo tres hijos. A la muerte de su padre, el púgil volvió a su Cádiz y se quedó, hasta el día de hoy, siendo parte indispensable del paisaje local.
Y hoy lo he visto irse, sabiendo que es un hombre que ha trabajado toda su vida, peleando o luchando, y que ahora se queda en la nada. Él es la punta del iceberg de una sociedad marcada por la desgracia, que encuentra en la calle y en la caridad de los demás su único medio de vida. Como Kid otros muchos deambulan por nuestras calles buscando una ayuda que muchas veces le negamos.
Siempre que paseo por Cádiz, me había llamado la atención este personaje, Kid Betún, ahora conozco algo más de su historia, un saludo.
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A mí me dijeron que no fue él, sino uno de los hijos, el que se bebió el dinero de la familia, que nunca fue fortuna por aquello de que pelear era barato, los representantes se llevaban mucho dinero y, a fin de cuentas, Kid tampoco fue nunca un campeón famosísimo.Como sea que fuere, ya lleva varios meses pidiendo.
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No, es cierto, nunca tuvo una gran fortuna ni fue un gran campeón. Tuvo su momento, pero jamás llego a ganar un campeonato. El resto es leyenda. Pero no fue el hijo, fue el mismo el que se gastó lo que tenía (de hecho los hijos nacieron después, creo, tampoco sé mucho de su vida personal más allá de que vive solo en Cádiz y que tiene hijos \»en algún lugar\»).Y Mamé bienvenido a este rincón.
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