Volver a escribir

Llevaba mucho tiempo sin escribir pero por fin he podido volver a hacerlo. Tiempo en el que la vida ha transformado muchas cuestiones y eso me impedía sentarme a escribir y plasmar las ideas que tenía en la cabeza. Pero en el último año, volví a publicar (Guía mitológica de Cádiz) y, sobre todo, a escribir.

Para mí, que soy lector empedernido, escribir es importante. Una parte sustancial de mi vida que se había perdido, como la propia lectura, entre millones de cuestiones personales y laborales. Pero ahora, cada tarde, me siento frente a ordenador y lanzo mis historias al papel. Y lo hago con una nueva novela histórica, cuyo nombre aun no tengo, pero que desarrolla las vivencias de Lázaro Fonte, narrado por un extraño fraile (sin nombre para el lector) que le acompaña en su vida y, cuando no lo hace, lo narra por las propias confesiones de Lázaro.

Una novela dura, con un personaje que vuelve a ser dual ya que no creo que las personas sean buenas o malas per sé, si no que todos tenemos muchos grises y muchos amarillos. En esta ocasión, además, parto a tierras nuevas y sus aventuras se desarrollan en la conquista americana, pero lejos de leyendas rosas y negras. Fonte fue un aventurero, marchó en busca de El Dorado, fue soldado fiel a la corona unas veces y fiel a sí mismo las más. Un personaje que me apasiona y que en cierta forma supone una continuación a la historia de Pedro Cabrón, si bien este será un libro mucho más oscuro que los anteriores.

Para que comprendáis su dureza, os dejo un pequeño fragmento:

Miré a mi alrededor, buscando un punto alto desde el que otear el horizonte desde el que encontrar el origen de los ruidos, pero solo hallé a Lázaro meando en la pira funeraria, sin calzones y con una sonrisa triunfal que adornaba con el reflejo de las brasas en sus ojos. No diré que creí ver al demonio, pues la creencia conlleva fe ciega. Y yo no tenía fe en Lázaro. Ni entonces, ni hoy. Si seguí a su lado, ese día y otros muchos, fue por el temor que me provocaban sus actos. Pareció no haberme visto y traté de escabullirme entre los cañaverales. No deseaba conocer la misión que tenía encomendada para mí.

Publicado por Javi Fornell

Historiador y novelista. Amante de las letras y de los libros. Bibliotecario por vocación. Redactor en Toppercan

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